El biotopo marino

El mar cubre aproximadamente un 70% de la superficie de la Tierra y su concentración salina se considera en un promedio del 35/mil. Esta salinidad oscila muy poco en los océanos, entre un 32/mil y un 38/mil, pero en la zona litoral puede bajar hasta el 1/mil o elevarse al 44/mil. La composición en sales del agua del mar es relativamente constante. Aunque los compuesto proporcionalmente más abundantes son el Cloro y el Sodio, nos encontraremos traza de cerca de un 50% de todos los elementos químicos conocidos. Esta salinidad es lo que hace del mar un biotopo tan especial y que la gran mayoría de animales y plantas marinos sólo puedan vivir en él.

La intensidad de la luz disminuye de forma muy rápida al penetrar en el agua del mar. Esto hace que la zona productiva real no sobrepase los 200 m. En las zonas costeras, a causa de la turbidez del agua, esta zona productiva alcanza menos profundidad.

La temperatura superficial del mar depende fundamentalmente de las condiciones climáticas ambientales. En la capa más superficial, hasta unos 100 m de profundidad, la temperatura suele ser bastante constante para descender rápidamente al descender a mayor profundidad.

Las zonas costeras o litorales suelen tener características muy especiales. Hay que pensar en fenómenos geográficos como bahías, rías o fiordos, en fenómenos físicos como las mareas y en las especiales zonas de desembocadura de los ríos, los estuarios, en los que se forman zonas de agua salobre absolutamente diferentes, en el sentido biológico, tanto de las aguas continentales como de las marinas. En las aguas litorales encontramos biotopos muy diversos y particulares y suelen ser zonas más ricas en nutrientes que las de altamar, debido a la cercanía de tierra firme.

El mar no es tan uniforme como parece a simple vista y hay regiones muy ricas en nutrientes con flora y fauna muy variadas frente a otras de gran escasez y bajas concentraciones de nutrientes.

Ya hemos hablado en otros apartados de las regiones marinas pelágica y bentónica o de los organismos planctónicos, nectónicos y bentónicos (para ampliar este apartado, ver: el biotopo marino).