2.3. Microbiología Clínica

Es función primordial del microbiólogo clínico, acercar los conocimientos y la ciencia del mundo microbiano a la cabecera de los enfermos.

En 1866 Haeckel, discípulo de Darwin, propuso la creación del reino Protista para incluir a los organismos con una organización celular simple, difícilmente encajables en los reinos Animalia y Plantae. Mientras que todos los organismos de los reinos Plantae y Animalia tenían una organización eucariota, los del reino Protista se dividían en eucariotas y procariotas.

Fue Whittaker en 1969 propuso una nueva clasificación de los seres vivos, esta vez en 5 reinos: Monera o Procaryotae que incluye todas las bacterias, Protista que incluye algas y protozoos, Fungi que incluye hongos filamentosos, levaduriformes y dimórficos y finalmente, los ya clásicos Plantae y Animalia. La Microbiología estudia, por tanto organismos pertenecientes a los grandes reinos.

En 1978, Carl R. Woese, apoyándose en los nuevos conocimientos de biología molecular y de la estructura y composición de los ribosomas, propone volver a un sistema de 3 reinos (a los que él denomina Dominios).

Todas las bacterias estarían incluidas en el reino Procaryotae donde se subdividirían en dos grandes grupos: las eubacterias o "bacterias verdaderas" (del griego: eu=verdadero; bakterion=bastón)y las arqueobacterias o "arcanobacterias" (del griego: arkhaios antiguo; bakterion=bastón). Estas últimas se diferenciarían de las eubacterias en la estructura lipídica de las membranas, en la composición del ARN, en la ausencia de contenido de peptidoglicano en la pared bacteriana, en su mayor tolerancia a ambientes extremos y en su capacidad de llevar a cabo procesos metabólicos inusuales.

Se considera básicamente la clasificación de Whitakker y dividiendo a los microorganismos en pertenecientes a los reinos: Procaryotae, Protista y Fungi. En el primero de ellos existirían varias divisiones, subdivididas, a su vez, en Clases.

División I: Gracillicutes: Bacterias con pared celular tipo Gram negativo
  Clase I: Scotobacteria: No fotosíntéticas
Clase II: Anoxyphotobacteria: Fotosintéticas anaerobias
Clase III: Oxyphotobacteria: Fotosintéticas aerobias
División II: Firmicutes: Bacterias con pared celular tipo Gram positivo
  Clase I: Firmibacteria: Gram positivas sencillas, bacilos
Clase II: Thallobacteria: Ramificadas, actinomicetos
División III: Tenericutes: Bacterias carentes de pared celular
  Clase I: Mollicutes: Bacterias carentes de pared celular
División IV: Mendosicutes: Bacterias con ausencia de ácido murámico en su pared celular
  Clase I: Archaeobacteria

En lo referente a los microorganismos del reino Protista, las algas constituyen un grupo muy heterogéneo de interés clínico relativo de las que sólo las microscópicas constituyen objeto de la Microbiología. Ocasionalmente pueden ser patógenos humanos como ocurre con las del género Prototheca (P. wickerhamii y P. Zopfii) que actúan como oportunistas en individuos inmunodeprimidos ocasionando reproducción sexual o asexual de los mismos.

El reino Animalia, no es ajeno tampoco a la Microbiología. En él se encuentran una serie de metazoos: helmintos y artrópodos con claro interés médico, englobados y estudiados en la Parasitología.

Los helmintos son eucariotas pluricelulares, dotados de sistema digestivo, circulatorio, nervioso, excretor y reproductivo que pueden vivir dentro y fuera del ser humano. Los dividimos en pertenecientes al Phylum Platyhelminthes cuando son aplanados, tienen un sistema digestivo inexistente o incompleto y una sola apertura. Los más habituales parásitos humanos son los de la clase Cestoidea o tenias y los de la clase Trematoda. En el Phylum están los gusanos redondos, con sistema digestivo completo en el que existe boca y ano.

Otros integrantes del reino Animalia que constituyen objeto de estudio para el Microbiólogo Clínico son los artrópodos o animales con patas articuladas, constituidos por más de un millón de especies. Entre los más interesantes para el clínico están las arañas, ácaros y garrapatas (Arachnida) y los Insecta entre los que se encuentran las moscas y mosquitos.

Mención especial a la hora de discutir el objeto de la Microbiología merecen los virus y las partículas subvíricas. Debido a sus propiedades no pueden incluirse claramente en ninguno de los reinos descritos hasta el momento. Son entidades cuyo genoma es un elemento de ácido nucleico, bien ADN o ARN, que se reproducen dentro de células vivas.

La microbiología clínica es una ciencia joven y multidisciplinar. La Microbiología Médica y Clínica está al servicio del hombre enfermo para contribuir al conocimiento, al diagnóstico y al tratamiento de la infección. Es también una ciencia que investiga la biología de los microorganismos causantes de infección, las relaciones entre el hospedador y los microbios, los mecanismos de defensa frente a los mismos y la patogenia del proceso infeccioso. La Microbiología es, a su vez, crucial y central en áreas como, la Epidemiología, el Control de las Infecciones y de las Epidemias, la conservación de los alimentos y por todo ello de la Medicina y la Salud Pública en general.

El microbiólogo clínico debe adaptar la más sofisticada y perfecta máquina diagnóstica al servicio preciso y rápido del ser humano enfermo.